| De cara a los vertiginosos avances tecnológicos, que se han registrado en los últimos años, el rubro de las comunicaciones no podía ser la excepción, todo lo contrario, es en este renglón en donde se han manifestado transformaciones más contundentes; un ejemplo de ello sin duda es la Internet. Este extraordinario medio de comunicación e información ha provocado reacciones de muy diferente índole, desde la incorporación de éste como útil herramienta de trabajo, hasta en algunos casos dramáticos, el cuestionarse su existencia y el replanteamiento de algunos medios como opción vigente de comunicación informativa (Ej. BBS, Compute-Serve, medios impresos, etc.) Si bien es cierto, que estamos frente a una revolución de las comunicaciones, como en toda revolución (tanto social como tecnológica) genera intrínsecamente rompimientos de orden estructural y la Radioafición no podía estar al margen. Hoy en día vemos que el tema de la Internet se aborda con mayor frecuencia en las diferentes bandas del segmento de Radioaficionados, cómo también se ha vuelto común la deserción de muchos radioaficionados "que hacían radio" para engrosar las filas de los nodos de la supercarretera. Las razones han sido muchas, pero las más contundentes se refieren que a partir del surgimiento de la Internet la actividad de la Radioafición tenderá a desaparecer. Estos retractores de la Radioafición sostienen que debido a lo expedito de las comunicaciones por Internet, no se requieren óptimas condiciones atmosféricas para la realización de un comunicado a un país lejano, en donde los modos de datos, voz e imagen se pueden realizar sin ningún contratiempo, a través del enlace telefónico o si es su caso enlace dedicado para Internet, y en opinión de los más radicales retractores argumentan: "El radio pasa a ser una pieza digna para museo, una nostalgia de viejos, un anacronismo tecnológico". Existen otras opiniones que refieren que la Radioafición no desaparecerá sino que se transformará; "Ya no serán los pesados, estorbosos y costosos equipos de HF que estén frente a los radioaficionados en el shack para realizar el tan anhelado DXCC, en lugar de eso, estarán frente a una práctica y ligera Laptop, recibiendo confortablemente el boletín en línea de los países que están conectados, esperando ser contactados, y solo con el esfuerzo que demanda pulsar una tecla, ¡Ya está! hecho el contacto e incluso inmediatamente confirmado vía e-mail".
Más allá de cualquier visión futurista que le depare a la Radioafición o a la forma de hacer Radioafición, es conveniente hacer un repaso de lo que ha sucedido en la historia, en donde casos similares se han registrado como paradigmas y que en su momento enfrentaron los mismos dilemas. Guardando las debidas proporciones, podríamos citar el caso que enfrentó el cine ante la aparición de la televisión. Muchos creyeron que el cine tenía sus días contados. La invención del receptor de televisión y su rápida incorporación en los hogares, propició una baja significativa del público que asistía a las salas cinematográficas, la televisión represento una innovadora forma de entretenimiento sin necesidad de salir de casa. Ante esta crisis la industria cinematográfica incorporó nuevas tecnologías en la producción, exhibición y promoción de sus películas con la firme intención de recuperar su público, sin embargo fueron muchas las salas que tuvieron que cerrar sus puertas y otras subestimaron el dilema del cambio, prefirieron inclinarse a demeritar la calidad de la exhibición de sus películas. Por si fuera poco, la industria cinematográfica recibió otro duro golpe al surgir la videocasetera en el seno familiar, y consecuentemente el surgimiento de centros de renta y venta de películas "de cartelera" en videocasete. Ante este panorama desolador, era evidente la desaparición del cinematógrafo. Pero ¿Qué pasó? El cine hoy en día sigue tan vigente como en su época de oro... incluso, se ha beneficiado de aquellas invenciones que en un principio amenazaron con liquidarla, (la industria cinematográfica controla las firmas más importantes en la producción de video y distribución). La respuesta radica en que el cine es un arte y como arte no puede morir, no puede desaparecer, así como la radioafición... una nueva invención tecnológica en vez de hacer menos a nuestra actividad amateur, la fortalece, le allana el camino para crecer. El arte del Dx no podrá ser sustituido por la fría y predecible conexión de un nodo a la red de la Internet, si bien es cierto que ha existido esa mencionada deserción silenciosa de radioaficionados, esto no significa que sea ahora un nuevo "modo" de hacer Radioafición o tratar de sustituir la indescriptible sensación de estar al asecho del país que queremos trabajar, de cara a las impredecibles condiciones, que hace de la caza del Dx más interesante, y tampoco será sustituida la grata emoción que un verdadero radioaficionado experimenta cuando recibe por correo ordinario el tan esperado contacto, después de tantos intentos fallidos, después de tanto tiempo esperado. El radioaficionado deberá incorporar la internet como un medio más, no como un fin, deberá estar atento frente a los vientos que demanda la globalización en las comunicaciones, y será consecuente en la utilización de los nuevos recursos, sin jamás dejar morir el principio primigenio que nos dio razón de ser frente a un equipo de radio. |