ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA TELEGRAFÍA

Ángel J. Torres (EA2CLR)

 

Entre los libros que caen mis manos me encontré hace algún tiempo con un tomo de la Enciclopedia Hispano Americana publicada en Barcelona a finales del siglo XIX. Interesado como estoy en los temas relacionados con las comunicaciones, me alegré de encontrar en dicho tomo unos interesantes y extensos artículos muy documentados que reflejan la visión que en aquel momento se tenía sobre la telegrafía y la telefonía. Son tantos los temas que se tratan que decidí hacer una tría y dar a conocer parcialmente algunos de ellos a lo largo de varias entregas. Me limitaré a copiar literalmente los párrafos seleccionados añadiendo al texto algunos comentarios cuando proceda. 

" Puede decirse que la Telegrafía, en la acepción más general de la palabra, es tan antigua como el hombre. 

Desde los tiempos históricos la Telegrafía óptica ha sido empleada principalmente en las necesidades de la guerra, no para expresar cualquier pensamiento, pero sí para dar a conocer un hecho ya previsto de antemano y cuyo conocimiento era de vital interés. Innumerables textos así lo prueban, y, como necesidad suprema que responde al instinto humano de comunicación, como responde al idioma mismo, pueblos salvajes y rudos habrán empleado medios telegráficos primitivos, que con la cultura y la civilización se reformaron y perfeccionaron. El telégrafo ha existido siempre como vanguardia de la palabra hablada o escrita. 

Grecia, Persia, Macedonia, todas las naciones de la antigüedad más remota, y andando el tiempo Roma y otros pueblos, usaron de señales hechas desde torreones situados convenientemente, torres ópticas, como hoy decimos, para transmitir, no ya para noticias esperadas,, sino cualesquiera que fuesen, valiéndose, para telegrafiar cualquier frase, de medios análogos, aunque no tan perfeccionados como los que se adoptaron del siglo pasado al presente. Hasta en las llamadas por Colón Indias occidentales se debió hacer uso de la Telegrafía óptica elemental desde tiempos remotos, y, en la época de la conquista de los españoles, en Méjico y en el Perú se conocían con rapidez, que en aquellos tiempos podía calificarse de pasmosa, los movimientos de los españoles. 

Con la caída del Imperio de Occidente concluyó la Telegrafía óptica establecida por los pueblos civilizados de la antigüedad, y la irrupción de los bárbaros barrió los vestigios de aquella. Sin embargo, como la Telegrafía entraña una verdadera necesidad social, volvió lenta y empíricamente á abrirse paso, en términos que Vegecio, en el siglo IV, habla ya del arte de hacer señales como de cosa corriente y conocida. Fournel también sostiene que los galos usaron un telégrafo análogo al de Chappe, que luego describiremos. 

En España existen aún algunas ruinas de las muchas torres ó atalayas que los moros establecieron en la cima de las montañas. 

Pero la Telegrafía óptica regular, organizada con la perfección posible y sostenida con carácter permanente gubernamental, fue iniciada por el abate Claudio Chappe, en Francia, en la última década del siglo pasado. (1) 

El sistema Chappe consistía en un mástil vertical y fijo, provisto de otro movible, á cada extremo del cual podía girar con en un plano vertical una especie de ala; según la posición del mástil movible, y de los distintos movimientos de las alas llamadas indicadores, se podían formar numerosos signos, suficientes para sostener una correspondencia telegráfica. 

En varias naciones se establecieron sistemas análogos, y en España se decretó en 1.837 el establecimiento de la Telegrafía óptica; pero hasta 1.845 no se dió principio a los trabajos, y en 1.854 contábamos ya con unas cuantas grandes líneas ópticas; es decir, precisamente cuando ya en otras naciones se establecían líneas eléctricas. 

La Telegrafía óptica no ha muerto, como algunos suponen, poco conocedores de la Telegrafía eléctrica de nuestros días. En nuestra última guerra civil (2) la Telegrafía óptica prestó valiosos servicios, y era, y será siempre, como el complemento natural de la eléctrica, sobre todo ( si no únicamente) tratándose del telégrafo en campaña. Por eso creemos, más que por rendir justo tributo al pasado, que no son extemporáneos los renglones que preceden" 

Hasta aquí una primera selección  del trabajo mucho más extenso que contiene dicha Enciclopedia. Además de las referencias históricas al uso natural de la telegrafía desde los tiempos más antiguos es interesante comprobar como el autor ya es plenamente consciente del retraso que en materia de telecomunicaciones teníamos en nuestro país ya en aquella centuria. He tratado de conservar la ortografía original en el uso de los acentos de acuerdo con las normas en vigor del momento en el que se escribió el trabajo.

 

(1)     Cuando habla de "la última década del siglo pasado" se refiere a finales del siglo XVIII.

(2)     Cuango habla de "nuestra última guerra civil" se trata de la última guerra carlista del siglo XIX