¿Qué es el rayo?

Durante siglos, el rayo careció de explicación y fue atribuido a fuerzas sobrenaturales. Se decía que Zeus lanzaba los rayos como dardos sobre la Tierra para mostrar su enojo.

El rayo es una enorme chispa eléctrica resultante de un fenómeno complejo. Está formado por relámpagos (manifestación luminosa) y por truenos (manifestación sonora). Se distinguen dos tipos de rayos: los inter o intra-nube cuya descarga tiene lugar en el interior mismo de la nube y los que tienen lugar entre la nube y el suelo. Estos últimos son los responsables de numerosos daños y pérdidas causadas al medio ambiente, a las construcciones y a las personas o animales.

Aunque esa corriente es en sí misma invisible, parece luminosa porque excita las moléculas de aire, las ioniza y las hace emitir luz. La tensión puede alcanzar decenas de millones de voltios. La intensidad de la chispa puede fluctuar entre los 1000 y los 500.000 amperios con una duración entre 5 y 500 microsegundos. Esta energía es suficiente para convertir las rocas en vidrio, incendiar árboles y producir la muerte ya sea por contacto directo o por proyección de objetos. La madera verde de un árbol explota debido a la vaporización instantánea del agua que contiene al sufrir el impacto del rayo.

Mucha gente se pregunta si no sería posible aprovechar esta energía de la naturaleza. Resulta difícil hacerlo en la práctica dado lo imprevisible de la descarga, la corta duración que tiene y la enorme impetuosidad que presenta que tiende a destruir cualquier instalación dispuesta al efecto.

Además de la luz, el aire emite un sonido característico: El trueno. Es el ruido que produce el relámpago al desplazarse rápidamente y de manera explosiva en la atmósfera. Las ondas sonoras se producen por la expansión y la compresión violentas del aire. Para un observador muy próximo, se trata de un crujido agudo pero como se produce a la vez en todo el recorrido, resulta continuado y fragoroso para los que están más alejados. El ruido estruendoso del trueno se produce por la enorme dilatación casi instantánea del aire al calentarse bruscamente. Los animales se asustan o se ponen inquietos cuando lo oyen y el infrasonido producido podemos sentirlo con la pared abdominal produciéndonos una sensación de sobrecogimiento y peligro. Para saber a qué distancia ha caído el rayo se pueden contar los segundos que transcurren entre la luz y el sonido: Cada segundo representa alrededor de 300 metros

La naturaleza eléctrica del rayo fue demostrada por primera vez por Benjamin Franklin en el siglo XVIII quien remontó una cometa bajo una nube tormentosa. (Este experimento es sumamente peligroso. El físico ruso Rijman, profesor de la Universidad de San Petersburgo, realizó un experimento similar y cayó fulminado por el rayo durante una tormenta ocurrida el 6 de agosto de 1.753). La descarga se propagó por el cordel húmedo y llegó a tierra produciendo chispas en una llave metálica que Franklin había atado en su extremo.