LA FULMINACIÓN HUMANA :

Emplearemos el término “fulminación” para designar el fenómeno desagradable de aquella persona, animal o cosa que resulta más o menos alcanzado por el rayo. El 10% de los fulminados mueren y la mayoría de los supervivientes quedan con  secuelas permanentes. Los efectos del rayo sobre el ser humano son conocidos solamente por una minoría de especialistas: Investigadores de electropatología (repartidos en diferentes países) y los reanimadores de urgencias (mucho más numerosos).

El rayo estuvo durante mucho tiempo asociado a un origen divino y aún está relacionado hoy en día con creencias míticas lo que hace que haya mucha superstición sobre él.

Cada año mueren en cualquier país un centenar de personas. Las víctimas son adolescentes o adultos jóvenes y casi siempre del sexo masculino.(estadística)

 

Las fulminaciones son en general siempre graves: el 10% de las víctimas mueren, más del 70% de los supervivientes, tienen secuelas permanentes e invalidantes..

La víctima sufre lesiones complejas producidas por:

1)      electrización (paso de la corriente a través del cuerpo). A pesar de que la mayor parte de la corriente circula por la superficie del cuerpo, la energía de la corriente que atraviesa el cuerpo puede ser suficiente para acarrear perturbaciones cardiovasculares y neurológicas graves, a veces mortales (muertes por electrocución).

 

 2) explosión o “blast”.

3) traumatismos asociados (proyección y caída))

4) choque psicológico extraordinario.

En general, los casos de víctimas suelen ser producidos así:

- al aire libre, lejos de las zonas habitadas, en el campo o montaña aunque también sobre el agua.

-         durante actividades deportivas y excursiones (paseos, marchas,,,) o en actividades banales de la vida cotidiana y más raramente en el transcurso de actividades profesionales (agricultura, construcción).

 - durante los dos meses de más riesgo del año (julio y agosto) que suelen ser también los de vacaciones.

Lo más frecuente es que el rayo alcance una persona aislada, pero se han descrito casos de grupos enteros que han sido alcanzados, lo que da lugar a una catástrofe médica.

Las complicaciones son múltiples:

-         trastornos del ritmo cardíaco (fibrilación ventricular causa principal de muertes)

 -   trastornos de la conciencia y de la memoria.

- lesiones de órganos internos (hemorragias) en ciertos casos, graves.

- parálisis de los miembros que duran minutos u horas. (keraunoparálisis)

- dolores en los miembros atravesados por la corriente

- quemaduras, casi siempre limitadas a la piel en los puntos de entrada y salida de la corriente.

- marcado keráunico fugaz (arborescencias subcutáneas) que palidece a las 48 horas.

- daños en la ropa y zapatos (desgarros, agujeros y jirones) y en los objetos metálicos en contacto con el cuerpo. (fundidos a veces completamente).

- perforación de los tímpanos.

- trastornos visuales debidos al arco eléctrico del rayo.

Para explicaciones detalladas y una lista completa consultar el artículo “Particularidades de las lesiones causadas por el rayo” de E. Gourbière.

Las secuelas afectan esencialmente al sistema nervioso y los órganos de los sentidos (oído y ojo. Las secuelas cardíacas son más raras.

Entre las secuelas neuropsíquicas, las más típicas y frecuentes son los dolores tenaces e incluso invalidantes a nivel de los miembros atravesados por la corriente. A veces hay parálisis por alcance de la médula espinal.

Los trastornos neuropsicológicos son frecuentes: transtornos del sueño, ansiedad, irritabilidad, fatiga, fobia a las tormentas, transtornos de la memoria y de la concentración, transtornos del carácter, transtornos depresivos, etc... El conjunto de estos síntomas se llama síndrome de stress post-traumático.

Las secuelas oculares son retinitis y catarata, disminución de agudeza visual y otros trastornos.

Las secuelas auditivas son sordera, zumbidos en los oídos, vértigos ...

Veamos dos casos concretos, a modo de ejemplos típicos :

Caso 1 :

Un hombre de 53 años baja de su coche y cuando aún tiene su mano en la carrocería, es alcanzado. El tiempo era tormentoso desde un cuarto de hora antes y estaba ya clareando. El coche estaba equipado con antena de radio (no abatida). Cerca del lugar pasa una línea aérea del tendido eléctrico.

La víctima tiene la impresión de que le arrancan el brazo y un dolor vivísimo.

También tiene  problemas respiratorios, palpitaciones y trastornos sensitivos de la parte izquierda del cuerpo. Estos síntomas se atenúan y desaparecen después de algunas horas.

La evolución, larga, está plagada de dolores articulares de los dos miembros superiores (sobretodo el derecho), con complicaciones musculares de tendinitis, disminución de fuerza muscular y atrofia de los músculos de los miembros superiores. Los dolores que no ceden con las terapéuticas habituales se clasifican en un cuadro de síndrome de stress post-traumático. El influjo en su vida familiar y socioprofesional es importante. Toda la familia queda implicada.

Caso 2 :

Este otro caso se produce en Italia, al borde del mar (Adriático), pero podría haber pasado en cualquier sitio. Un hombre de 48 años está de pié, con las dos manos apoyadas contra su barco amarrado (una pequeña lancha a motor). A varios metros hay una grúa, al lado de un cobertizo de tela metálica. El tiempo está soleado, el cielo es azul a pesar de algunas nubes sombrías aún lejanas. De repente se oye una deflagración producida por la tormenta (sin que se haya visto el rayo) y el hombre recibe un mazazo en la nuca. Cae de rodillas al suelo de cemento. Se queja de un dolor muy vivo en la nuca y de hormigueo desde la nuca hasta las rodillas. Tiene palpitaciones y se encuentra completamente agotado.. Consigue llegar a su casa pero cuatro días más tarde aparecen los primeros síntomas de una lesión en la médula ósea (parálisis de los miembros inferiores) Todavía tiene síntomas después de un año. Más de tres años después, la víctima tiene aún problemas permanentes para caminar. La corriente, al atravesar el cuerpo de este hombre, ha producido lesiones irreversibles de la médula espinal que se pueden detectar en imágenes radiológicas (resonancia magnética nuclear). También tiene trastornos depresivos durante todo este tiempo.

Nota importante: En materia de rayos, es difícil prevenirse en situaciones que no dan desconfianza (cielo azul o que está clareando después de la tormenta).

2) EN CASO DE FULMINACIÓN

La intervención inmediata de testigos (socorristas) apoyados por un equipo médico de reanimación de urgencia  es esencial. Desgraciadamente, las circunstancias no permiten a veces reunir esas condiciones. En efecto, no es raro que la fulminación se produzca en zonas aisladas o de difícil acceso (como en la montaña) y no es raro que no haya ningún testigo presente para intervenir.

Lo ideal es que haya al menos dos testigos para prestar los primeros auxilios. El que tenga más nociones de socorrismo controla el estado de las víctimas, atendiendo con prioridad aquellas que están insconscientes. En el caso más grave de una parada cardiorrespiratoria sólo se puede sobrevivir o quedar sin secuelas neurológicas si se hace una reanimación cardíaca y respiratoria de forma inmediata. Todo fulminado es, hasta que haya una prueba en contra, un traumatizado y debe evitarse toda manipulación inútil que no sea vital.

Mientras tanto, el otro testigo, alerta los servicios médicos, a ser posible con el teléfono móvil (no es peligroso usarlo en caso de tormenta aunque sí lo es el teléfono fijo que sólo debe usarse en casos de emergencia extrema)

En caso de fibrilación ventricular, únicamente se puede evitar la muerte empleando un desfibrilador (choque eléctrico externo) Todo fulminado debe ser examinado por un médico y enviado a un hospital donde hay las instalaciones indispensables para hacer un diagnóstico completo. Se aconseja una vigilancia contínua al menos durante 24 o 48 horas (incluso si todo parece ir bien y el paciente mejora).

A más largo plazo, la víctima debe tener vigilancia médica, cardiovascular, neurológica, auditiva y ocular. A veces es necesario apoyo psicológico..

© E.Gourbière / SEM -