ARTÍCULOS RELACIONADOS CON LA FILATELIA
Andrés Galarón. Copyright © 2001


La permanencia en el tiempo, repetición en la identidad corporativa y un
gran abanico de valores postales, son algunas de las características propias de los
llamados sellos básicos, que desde el día 4 de mayo de 2001 tienen una nueva
presentación, con una imagen más actual que sustituye al retrato del Rey obra de Jorge
Martín Burguillo, un mayor tamaño y su valor en euros por vez primera.
La historia se repite, pues los primeros sellos de todos los países emisores tuvieron una faceta común hasta la puesta en circulación de los llamados efectos de franqueo conmemorativos. Eso fue lo que deparó el paso del tiempo, la diversificación y clasificación de las tarifas con la imposición de nuevas tasas obligaba a la emisión de efectos postales dirigidos a cada una de las modalidades postales, certificado, correo aéreo, impresos, etc.
Desde la aparición del primer sello del mundo, en Inglaterra en 1840 como
testigo del pago del porte de una carta, la aceptación del «invento» fue en auge en
otras naciones. Esos minúsculos trozos de papel que plasmaban a jefes de Estado y
monarcas, fueron aceptados por los usuarios que después del uso en las cartas y aún
otros sin ser adheridos, los unían a sus incipientes colecciones. Sería esta popularidad
lo que movió a los filatélicos a estudiar con detenimiento los sellos.
En la actualidad, coleccionistas y estudiosos tenemos delante un sinfín de posibilidades, donde los sellos básicos para nada han perdido el protagonismo de más de siglo y medio de plena vigencia. Pero este pasatiempo cultural, ciencia y arte, debe mucho a aquellos primitivos precursores que se erigen en un caudal inagotable de coleccionismo. Reuniendo los distintos valores, estudiarlos, clasificarlos es prestigiar el sello español y su rica historia postal.
En más de una ocasión hemos dicho que las rarezas filatélicas o
postales no tienen que ser necesariamente en el período clásico de nuestra Filatelia.
Son muchos los que se producen constantemente en cualquier etapa, aún hoy en día. Y así
es la Filatelia de generosa que permite su práctica a cualquier persona sin tener en
cuenta la edad, ni condición. Solo es necesario ejercerla íntegramente, esto es,
teniendo en cuenta siempre al Correo, como soporte indispensable para el avance de las
colecciones.
Los sellos "básicos", un interés
antiguo siempre renovado
A fin de atender las necesidades postales se han puesto en circulación un total de 4 nuevos valores de la denominada "Serie Básica", en el que se reproduce la imagen actualizada de S.M. El rey Don Juan Carlos I. Los dos últimos el de 5 y 75 pesetas puestos a la venta el día 28 de junio se unen al de 100 del día 15 de junio y al anterior de 40 ptas. de 4 de mayo.
Las series básicas son un recuerdo permanente a la historia, pues los primeros sellos de
todos los países emisores tuvieron una faceta común hasta la puesta en circulación de
los llamados efectos de franqueo conmemorativos.
La aparición de estos efectos demuestra la plena vigencia del sello de correos en nuestra
sociedad aún una vez abierta la veda del sector postal en España. Este negocio atrae las
inversiones del sector privado y también está en el centro de atención de otros
operadores públicos europeos.
La semana pasada Correos y Telégrafos se convertía en sociedad anónima estatal,
manteniendo una cuota de mercado superior al 85% en correspondencia, pese a que el mercado
español es el más liberalizado de Europa.
El lanzamiento agresivo de una nueva operadora postal basando en la muerte del sello y su
prestación de servicio en la supuesta "invención" de un sistema de efectos
prepagados -ya utilizada en 1819 en Cerdeña, los famosos "cavallini" y al que
siguieron los sobres Mulready en Inglaterra en el año 1840, todo ello antes de que se
inventara el sello de correos, después vinieron los enteropostales, sobres prepagados con
un sello impreso siendo Ginebra en Suiza su pionera, -deja una absurda y patética visión
de nuestro elemento fundamental de coleccionismo, el sello, que quieren inculcar, y que no
nos ha dejado a los aficionados indiferentes.
Habría que recordar que la pasión por coleccionar los sellos postales partía al mismo
tiempo en que Gran Bretaña inauguraba sus emisiones el 6 de mayo de 1840. El gran
interés de aquél si novedoso procedimiento nos ha dejado testimonios históricos en
infinidad de cartas donde se advierte textualmente: "Conserve esta carta. El sello
puede, algún día, ser una curiosidad interesante".
No tardando, un buen número de países optaron por el sello como forma de pago. La
Filatelia no se concibe sin el sello.
Pie: La imagen actualizada del monarca de la dinastía Borbón centra las nuevas entregas de la tradicional "Serie Básica" española.
![]()