El próximo viernes 16 de abril la posta española conmemora los 50 años de
nuestra U.R.E. con la emisión de un sello de Correos de curso legal. España se suma así
a una larga relación de países que han rendido tributo de agradecimiento hacia la figura
y la labor del radioaficionado.
El gran honor de aparecer en un sello lo alcanzan por sus muy sobrados méritos un número
muy pequeño de entidades. Nuestro sello del que se han editado 1.500.000 ejemplares sale
a la venta con un valor postal de 70 pesetas (valor tarifa internacional), para que sea
vehículo de inteligencia y como muestra del prestigio mundial, de la importancia y los
beneficios que la práctica de la
radioafición reporta.
Partiendo de la base de que la Filatelia puede traducirse por el estudio de las diversas
clases de sellos de todos los países que los usan y que filatélico es la persona que se
dedica a coleccionarlos, es fácil adentrarse en el maravilloso panorama que estas dos
palabras encierran, para aquellos que sienten deseos de probar nuevos métodos de
distraído recreo que, en este caso, ofrece unas ventajas de cultura importantes sobre
todos los demás.
El sello de Correos, por sí sólo, sin párrafos de relleno, sin más adornos
adicionales, sin más atractivos rebuscados que los suyos propios, presenta con su dibujo
colorido y asunto que reproduce sugestiva admiración cuando se trata de piezas
verdaderamente bien conseguidas, aunque por su tamaño reducido, necesiten una fijeza más
firme que la habitual.
El más despistado y ajeno al filatelismo siente, la mayoría de las veces, el
involuntario impacto que le proporciona un signo de franqueo de bonita factura. Lo mira,
lo contempla y hasta llega, en ocasiones, a discutir el esquema que presenta, dándole su
aprobación o su interpretación. Cuantas veces en nuestros contactos en radio no se nos
han pedido "estampillas" desde diferentes partes del mundo.
Pero no voy a relatar aquí los
intercambios epistolares sobre sellos o QSL's ni de los valores de nuestro colectivo sino
a intentar acercar algo de esta otra gran afición que también profeso y que sin ningún
género de duda no existe en la actualidad ningún pasatiempo o hobby más difundido que
el de guardar sellos de correos y las marcas postales de su franqueo.
El mensaje del sello, su poder de introducción en cualquier ambiente, país o nivel
social hace del mismo un excelente medio de representación propia. Sabemos que un sello
no se emite porque sí, que tiene una sólida base y que para que se ponga a la venta, por
ejemplo en España y como ha sucedido con el dedicado a la U.R.E., ha existido una
Comisión de Programación de Emisiones de Sellos, que después de una serie de
selecciones presenta al Estado la confección de determinados efectos que conmemoran
diferentes efemérides del país.
¡Cuántos acontecimientos han ocurrido en nuestro mundo, que aún olvidados son Historia
! ¡Cuántos pueblos han dejado de existir como naciones ! ¡Cuántos personajes que
dominaron o crearon conflictos políticos han dejado de existir ! En síntesis ¡Cuántas
cosas verdaderamente importantes han ocurrido y de su recuerdo sólo quedará constancia
en las enciclopedias y diccionarios !
Pues bien, todo esto ha quedado plasmado en el sello de correo, porque en su día, en ese
precioso momento que se escribía Historia, se ponía el sello a la venta y no puede haber
mayor constancia, mayor testimonio y por lo tanto Notario Mayor, que una humilde carta
franqueada con ese trocito de papel que en aquel momento representaba la grandeza de un
pueblo. Que duda cabe, que tantas y tantas veces como veamos ese sello o esa cara
franqueada tendremos que reconocer la evidencia de los hechos.
La inutilización de estos sellos se hace con cuños y marcas especiales de gran belleza,
que son muy buscadas y valoradas por los aficionados y especialistas en la temática que
aprecian en ellas la claridad del diseño y nitidez de la expresión de los datos.
Para dejar constancia de todo ello se ha solicitado para utilizar en Burgos y en las salas
del Consulado del Mar una marca especial de "Primer Día de Circulación". Será
un doble mensaje añadido el de mensajero de los amigos, elementos de humano progreso,
promotor de la fraternidad de la paz y de la buena voluntad entre los hombres y naciones.
Sea como fuere permitidme un consejo, mejor una petición, el ruego de que hagamos más
nuestro este sello, y le adquiramos para cumplimentar el sobre de nuestras misivas esa
será sin duda la mejor contribución a la difusión del homenaje del que somos felices
destinatarios.